lunes, 14 de febrero de 2011

Washington y Bolívar




Washington y Bolívar.

El renombre de Washington no finca tanto en sus proezas militares, cuanto en el éxito mismo de la obra  que llevó adelante y consumó con tanta felicidad como buen juicio.
El de Bolívar trae consigo el ruido de las armas, y a los resplandores que despide esa figura radiosa vemos caer y huir y desvanecerse los espectros de la tiranía; suenan los clarines, relinchan los caballos, todo es guerrero estruendo en torno al héroe hispanoamericano: Washington se presenta a la memoria y la imaginación como gran ciudadano antes que como gran guerrero, como filósofo antes que como general.
 Washington estuviera muy bien en el senado romano al lado del viejo Papirio Cursor, y en siendo monarca antiguo, fuera Augusto, ese varón sereno y reposado que gusta de sentarse en medio de Horacio y Virgilio, en tanto que las naciones todas giran reverentes alrededor de su trono.
Entre Washington y Bolívar hay de común la identidad de fines, siendo así que el anhelo de cada uno se cifra en la libertad de un pueblo y el establecimiento de la democracia.
En las dificultades sin medida que el uno tuvo que vencer, y la holgura con que el otro vio coronarse su obra, ahí está la diferencia de esos dos varones perilustres, ahí la superioridad del uno sobre el otro.
Bolívar, en varias épocas de la guerra, no contó con el menor recurso, ni sabía dónde ir a buscarlo: su amor inapeable hacia la patria; ese punto de honra subido que obraba en su pecho; esa imaginación fecunda, esa voluntad soberana, esa actividad prodigiosa que constituían su carácter, le inspiraban la sabiduría de hacer factible lo imposible, le comunicaban el poder de tornar de la nada al centro del mundo real.
Caudillo inspirado por la Providencia, hiere la roca son su varilla de virtudes, y un torrente de agua cristalina brota murmurando afuera; pisa con intención, y la tierra se puebla de numerosos combatientes, esos que la patrona de los pueblos oprimidos envía sin que sepamos de dónde.
Los americanos del Norte eran de suyo ricos, civilizados y pudientes aun antes de su emancipación de la madre Inglaterra: en faltando su caudillo, cien Washingtons se hubieran presentado al instante a llenar ese vacío, y no con desventaja.
A Washington le rodeaban hombres tan notables como él mismo, por no decir más beneméritos; Jefferson, Madisson, varones de alto y profundo consejo; Franklin, genio del cielo y de la  tierra, que al tiempo que arranca el cetro a los tiranos, arranca el rayo a las nubes Eripui coelo fulmen sceptrumque tyrannis.
Y estos y todos los demás, cuán grandes eran y cuán numerosos se contaban, eran unos en la causa, rivales en la obediencia, poniendo cada cual su contingente en el raudal inmenso que corrió sobre los ejércitos y las flotas enemigas, y destruyó el poder británico.
Bolívar tuvo que domar a sus tenientes, que combatir y vencer a sus propios compatriotas, que luchar con mil elementos conjurados contra él y la independencia, al paso que batallaba con las huestes españolas y las vencía o era vencido.
La obra de Bolívar es más ardua, y por el mismo caso más meritoria.
Washington se presenta más respetable y majestuoso a la contemplación del mundo, Bolívar más alto y resplandeciente: Washington fundó una república que ha venido a ser después de poco una de las mayores naciones de la tierra; Bolívar fundó asimismo una gran nación, pero, menos feliz que su hermano primogénito, la vio desmoronarse, y aunque no destruida su obra, por lo menos desfigurada y apocada.
Los sucesores de Washington, grandes ciudadanos, filósofos y políticos, jamás pensaron en despedazar el manto sagrado de su madre para echarse cada uno por adorno un jirón de púrpura sobre sus cicatrices; los compañeros de Bolívar todos acometieron a degollar a la real Colombia y tomar para sí la mayor presa posible, locos de ambición y tiranía.
En tiempo de los dioses Saturno devoraba a sus hijos; nosotros hemos visto y estamos viendo a ciertos hijos devorar a su madre.
 Si Páez, a cuya memoria debemos el más profundo respeto, no tuviera su parte en este crimen, ya estaba yo aparejado para hacer una terrible comparación tocante a esos asociados del parricidio que nos destruyeron nuestra grande patria; y como había además que mentar a un gusanillo y rememorar el triste fin del héroe de Ayacucho, del héroe de la guerra y las virtudes, vuelvo a mi asunto ahogando en el pecho esta dolorosa indignación mía, Washington, menos ambicioso, pero menos magnánimo; más modesto, pero menos elevado que Bolívar.
Washington, concluida su obra, acepta los casi humildes presentes de sus compatriotas; Bolívar rehúsa los millones ofrecidos por la nación peruana: Washington rehúsa el tercer período presidencial de los Estados Unidos, y cual un patriarca se retira a vivir tranquilo en el regazo de la vida privada, gozando sin mezcla de odio las consideraciones de sus semejantes, venerado por el pueblo, amado por sus amigos: enemigos, no los tuvo, ¡hombre raro y feliz!
 Bolívar acepta el mando tentador que por tercera vez, y ésta de fuente impura, viene a molestar su espíritu, y muere repelido, perseguido, escarnecido por una buena parte de sus contemporáneos.
El tiempo ha borrado esta leve mancha, y no vemos sino el resplandor que circunda al mayor de los sudamericanos. Washington y Bolívar, augustos personajes, gloria del Nuevo Mundo, honor del género humano junto con los varones más insignes de todos los pueblos y de todos los tiempos.
    Juan Montalvo.

jueves, 10 de febrero de 2011

DESCRIPCIÓN FÍSICA DE BOLÍVAR HECHA POR PAEZ.


Retrato de Bolivar según Paez.
El Bolívar de Páez


    "Bajo de cuerpo; un metro con sesenta y siete centímetros. Hombros angostos, piernas y brazos delgados. Rostro feo, largo y moreno. Cejas espesas y ojos negros, románticos en la meditación y vivaces en la acción. Pelo negro también, cortado casi al rape, con crespos menudos. Las patillas y los bigotes se los cortó en 1.825. El labio inferior protuberante y desdeñoso. Larga la nariz que cuelga de una frente alta y angosta, casi sin formar ángulo. El General es todo menudo y nervioso. Tiene la voz delgada pero vibrante. Y se mueve de un lado a otro, con la cabeza siempre alzada y alertas las grandes orejas.
El General es decididamente feo y detesta los españoles"...
(Descripción atribuida a Páez, por Santiago Martínez Delgado)

  J. PAEZ

RETRATOS DEL LIBERTADOR.



"Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos."


"En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y virtudes políticas que distinguen a nuestros hermanos del norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina... Estamos dominados de los vicios que se contraen bajo la dirección de una nación como la española, que sólo ha sobresalido en fiereza, ambición, venganza y envidia..."



"He arado en el mar y he sembrado en el viento". Cita mencionada luego de que la Gran Colombia se dividió y dejó de existir

"La libertad es el único objetivo digno del sacrificio de la vida de los hombres.



"Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción"


"La América es ingobernable...el que sirve a una revolución ara en el mar"




"LO MEJOR  DE LA POLÍTICA ES SER GRANDE Y MAGNÁNIMO"

domingo, 23 de enero de 2011

OTROS ROSTROS DE BOLÍVAR.





"Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad."




"Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad."



BOLIVAR SOLO 5 AÑOS ANTES  DE SU MUERTE AFEITO SU BIGOTE.



"Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro."



 ULTIMO RETRATO DE BOLÍVAR  1830,ANTES DE SU PREMATURA MUERTE CAUSADA POR MALA PRACTICA MEDICA. EL "DR" REVERENT, NO FUE MEDICO TITULADO, Y ADMINISTRO  A BOLÍVAR DURANTE TIEMPO EL YA NO RECOMENDADO ARCENICO, QUE AL FINAL ACABÓ CON LA VIDA DEL LIBERTADOR. - A PROPÓSITO O POR IGNORANCIA.
NUNCA SE SABRÁ.




"Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria."

jueves, 20 de enero de 2011

Los tres majaderos más grandes del mundo hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo.



La Patria es la América



Cesar en las Galias amenazaba a Roma, yo en Bolivia amenazo a todos los conspiradores de la América, y salvo, por consiguiente, a las repúblicas..



Cualesquiera que sean los días que la Providencia me tenga aún destinados, todos, hasta el último, serán empleados en servicio de la América.




Muchas naciones antiguas y modernas han sacudido la opresión; pero son rarísimas las que han sabido gozar de algunos preciosos momentos de Libertad; muy luego han recaído en sus antiguos vicios; porque son los pueblos mas bien que los gobiernos, los que arrastran tras si la tiranía.


Nada es tan peligroso como dejar. permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el Poder. El Pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía (Congreso de Angostura)




 La suerte de Venezuela no me puede ser indiferente ni aun después de muerto.




"¡Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!"



"Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción"




"Aquí lo único que queda por hacer, es emigrar."



Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto. 



viernes, 31 de diciembre de 2010

JOSE MARIANO DE LA RIVA AGUERO Y SANCHEZ BOQUETE.








DON JOSÉ MARIANO DE LA RIVA AGUERO Y SANCHEZ BOQUETE, Primer presidente ELEGIDO POR UN CONGRESO del Perú. No impuesto por las armas  o la voluntad del " libertador del Perú"; viendo difícil la situación de su patria, no tuvo otra alternativa que llamar a Bolívar en auxilio del Perú; San Martín se había retirado; y la única opción para desalojar a los españoles definitivamente fue llamar al  Bolívar.



De la Riva Agüero y Sánchez Boquete, conoció personalmente a Bolívar;este persiguió luego a quién le confió la independencia del Perú, y lo desterró.


Riva Agüero, un personaje del Perú muy preparado intelectual y políticamente, escribió un muy interesante libro que en este Blog trataremos de publicar algunos de sus extractos.



Nada positivo dice del libertador y los suyos; quedará a la libre interpretación del lector, las opiniones vertidas por este personaje peruano.

Lo que interesa primeramente el la descripción  de Simón Bolívar,en su aspecto físico y ético; lo que ampliamente lo describe Riva Agüero.y lo que puede explicar el porque de tantos retratos del libertador de los cuales pocos son fidedignos a su real figura física.- Léalo próximamente-

viernes, 17 de diciembre de 2010


Riva Aguero, conoció como dijimos personalmente, cara a cara a Bolívar, y lo describe como un hombre  de pequeña estatura, extremadamente flaco,su rostro  moreno, que no podía ser en Europa por lo mismo considerado ni para lacayo, que nunca podía como aspiraba a casarse con una princesa como lo pretendía y había solicitado a Napoleón le concediese una sobrina para ello; y, pretendiendo dice Riva Aguero, perpetuarse en el poder como regente de las repúblicas liberadas por su espada. 

En su época como en la actual, un dictador o quién ostenta el poder trata y gasta muchísimo dinero pagando "periodista" escritores y biógrafos que enaltezcan su personalidad, inunden al público su figura, su imagen, su personalidad, de tal forma que se haga el público un concepto positivo de si mismo.

Esto al parecer aconteció  con Bolívar según Riva Aguero, dilapido enormes cantidades de "oro" pagando periodistas europeos y americanos para que ensalcen su figura.

Perú sacrifico su tesoro nacional en estas frivolidades, púes Bolívar tenía en sus manos toda la riqueza de Perú para lograr sus objetivos, no solo independentistas sino muy personales.

La imagen verdadera del rostro de Bolívar fue manipulada y pulida con el oro del Perú.

Artistas que solo querían retratar a Bolívar lo gravaron tal y como lo vieron frente a frente, y estos cuadros son los reales, los demás son pura fantasía del artista que quería ver y que se viera a Bolívar como un héroe del olimpo; púes no hay héroes  "feos".

De todas formas debemos considerar a Bolívar un hombre de carne y hueso sujeto a las pasiones como otro cualquiera, que sabía bien separar su vida como estratega militar, su vida pública y su vida privada, virtudes pocas,defectos muchos.

Vino al Perú vio y venció, a costa de mucha sangre y lagrimas, para entonces el actual Ecuador formó parte también del Perú. 

Cuenca especialmente se desangró y dio todo lo que tuvo en hombres, animales y dinero para apoyar a Perú en su independencia .

Fueron guerras pirricas, que al parecer se perdió lo más por lo menos; hoy nos preguntamos si realmente valió la pena y el costo las batallas civiles y militares que se dieron en pos de una "independencia" de unos para caer en la dependencia de otros.

La historia debe reescribirse en base a la investigación imparcial, contando como actualmente contamos con la tecnología que nos transporta directamente a los Archivos que  guardan documentación de la época y que fue imposible que historiadores contemporáneos a las guerras de independencia pudieron tener acceso. 





lunes, 6 de diciembre de 2010

MAS ROSTROS DE BOLIVAR


El arte de vencer se aprende en las derrotas.


Las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso con que camina la educación.


Aunque la guerra es el compendio de todos los males, la tiranía es el compendio de todas las guerras.





Coronel, salve usted la patria. Las palabras de Bolívar al comandante de la caballería (Rondón) durante la batalla del pantano de Vargas.



"Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios."

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"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente".

DISCURSO DE ANGOSTURA

(Discurso pronunciado por el Libertador ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, día de su instalación)




"Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad."






"Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos."